Dedicatoria de "El Principito"
de Antoine de Saint-Exupéry
A LEÓN WERTH
Pido
perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande.
Tengo una seria excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo
en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona grande puede comprender
todo; incluso los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta
persona grande vive en Francia, donde tiene hambre y frío. Tiene
verdadera necesidad de consuelo. Si todas estas excusas no fueran
suficientes, quiero dedicar este libro al niño que esta persona grande
fue en otro tiempo. Todas las personas grandes han sido niños antes.
(Pero pocas lo recuerdan.) Corrijo, pues, mi dedicatoria:
A LEÓN WERTH
CUANDO ERA NIÑO
70 años después de que Antoine de Saint-Exupéry publicara su fábula
con la dedicatoria más bella jamás escrita y que yo siempre que puedo,
leo a los niños para que sepan de su maravilla y a los mayores para que
recuerden a sus propios niños, HOY yo me la regalo a mí misma, porque es fácil
olvidarse de quienes somos, de nuestra grandeza y nuestra maravilla, del
manantial de amor, alegría y luz que hemos venido a traer al mundo, de nuestro
mensaje, de nuestro contrato sagrado, de lo de lo especiales, únicos y
absolutamente irrepetibles e irremplazables que somos, sobre todo para nosotros
mismos, de donde está lo verdaderamente grandioso, lo importante y
auténtico, DE LO ESENCIAL.
Hemos sido rosas, baobabs, semillas, asteroides. Hemos sido, corderos,
sombreros, avionetas averiadas y pilotos desorientados, cajas, volcanes, zorros
y serpientes y hemos sido principitos, niños príncipes inocentes y sabios y aún
lo somos habitándonos el asteroide de cada latido nuestro...
Es fácil olvidarse, también es fácil recordarlo...
Por eso hoy dedico esta entrada a todos los niños y las niñas que la lean y sobre
todo a mí...CUANDO ERA NIÑA.
P.D: Te cuento mi secreto: Aquel avión calló sobre el
desierto del Sahara, aquí al lado de mi Isla y secretamente espero desde que
era niña que alguien me pida que le dibuje un cordero, por eso siempre llevo
lápices de colores en el bolso.
Teresa Delgado © 2013
Le Petit Prince' ('El Principito') cumple este sábado 70 años. La fábula
de Antoine de Saint-Exupéry sobre ese niño viajero y curioso,
procedente del lejano Asteroide B-612, que observa perplejo el mundo de
los adultos,
lleva más de 150 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo y ha sido traducida a casi 270 idiomas y dialectos. Un récord editorial que sólo superan los grandes textos religiosos.
Fue el 6 de abril de 1943 cuando la editorial Reynal & Hitchcock
–hoy gestionada por el gigante HMH Books– puso a la venta en los Estados
Unidos este cuento poético aparentemente infantil, pero
cargado de alegorías y simbolismos
que pronto lo convirtieron en favorito de los adultos, del cual su
autor jamás llegó a percibir los ingresos millonarios que ha generado
durante estas siete décadas.
Pionero de la aviación, escritor y aventurero, Antoine de
Saint-Exupéry (1900-1944) murió durante la Segunda Guerra Mundial, en un
vuelo militar de reconocimiento frente a las costas de Provenza, el 31
de julio de 1944, cuando su aeroplano del Ejército de la Francia Libre
fue abatido por un caza alemán, 10 meses antes de que el conflicto
acabara en Europa. Quizá por las fechas en que apareció la obra, hay
estudiosos de la misma que han querido ver en ella una poderosa crítica
de los nazis y sus aliados, asociando esos tres volcanes del asteroide
que "incluso inactivos hay que seguir vigilando" con los tres países del
Eje.
Tomado de:
http://www.elmundo.es/elmundo/2013/04/06/cultura/1365255396.html